“Hábitos de Calidad”

Jon era un joven adulto que estaba en su cuarto sintiéndose mal sin sospechar que un robot transdimensional lo acechaba. Iba a pasar otra tarde sin productividad intelectual. No sabía lo peligroso que era un estilo de vida como el suyo. De las 24 horas disponibles de cada día, en promedio 8 las pasaba durmiendo, 7 en la escuela, 2 en desplazamientos, casi 6 en entretenimiento (televisión, internet, videojuegos, fiestas), 2 comiendo y menos de 1 para sus deberes. Aborrecía con sadismo pernicioso cualquier cosa que no le agradara y no sabía que era una trampa. La actividad física no era considerada una prioridad. Consumía más de las 1500 kilocalorías que su estilo de vida sedentario necesitaba para sustentar la homeostasis de sus tejidos. La calidad de vida de sus seres queridos podría disminuir por su culpa.

“Hola terrícola, mi nombre es RDP00A5 y sirvo para recalibrar destinos. Has sido elegido como beneficiario de un programa especial” – dijo el organismo mecánico, haciéndose visible para las retinas del homínido.

“¡¿De dónde saliste?!” – Jon preguntó mientras escudriñaba la morfología del recién aparecido.

“Esa información es confidencial. El mensaje es breve, sugiero no preocuparse” – dijo el robot sin desviarse de su objetivo.

“¿Podrías al menos decirme a qué se debe esta visita?” – la avaricia tecnológica de Jon crecía conforme avanzaba la interacción, esta máquina estaba redefiniendo la palabra modernidad.

“Te conocemos. Sabemos todo lo que has hecho en tu vida. Te leemos la mente en tiempo real. Hemos observado cómo reaccionas al encontrar un obstáculo o conflicto. Sabemos cómo pasas tu tiempo. Tu postura, hábitos y lenguaje corporal son compatibles con el perfil de alguien con baja autoestima a pesar de tu gran potencial. Eres importante para ciertas personas y pronto estarás de acuerdo” – el autómata comenzó a enviar señales eléctricas a las neuronas de Jon. Podía detectar a qué velocidad pensaba el espécimen y sabía exactamente qué receptores estimular para producir los efectos necesarios.

Jon tuvo la sensación de haber aparecido debajo de un puente en una tarde lluviosa. Tenía muchas preguntas pero no quería interrumpir a RDP00A5. Se conformó con la información que decidiera compartir.

“Estamos en uno de los futuros posibles. Han pasado 30 años y sin una fuerza capaz de cambiar tu trayectoria, aquí es donde la vida te vomita” – RDP00A5 guardó silencio cuando apareció el Jon del futuro.

“No mames pinche robot culero, ¿a poco soy ese sarnoso? ¿Por qué estoy aquí oliendo tan feo? Si yo nunca he sido pendejo” – dijo Jon al identificar su propio rostro.

“En esta versión tus hábitos no cambiaron después de mi visita.” – respondió RDP00A5, anticipando su reacción.

“¿Aquí vivo?” – Jon estaba asustándose.

“Sí, desde hace unos meses. Aquí los policías no te molestan. Pasaron muchas cosas en 30 años. Como no estabas acostumbrado a estudiar por tu propia cuenta, no fuiste contratado en el lugar donde te hubiera gustado trabajar. Nunca tuviste bebés y no sabes qué se siente ser padre de alguien. Durante tus años productivos dependiste de un trabajo de tiempo completo para sobrevivir y malgastaste tu salario por no haber desarrollado interés en literatura financiera. 100% de tus ingresos provenían de esa ocupación y no pudiste ahorrar. Aprendiste muy tarde que un trabajo bien hecho no necesariamente es un trabajo bien pagado. Cuando tus seres queridos necesitaron ayuda no pudiste aportar una solución porque tenías tus propios problemas financieros. Agotaste la generosidad de quienes intentaron ayudarte. Odias al presidente, a tu suerte, al vaticano, a los ricos, a muchos de los otros vagabundos, a los niños que te avientan piedras y a la vida en general. Tus posesiones se devaluaron y no hubo forma de recuperar tus inversiones iniciales. Sin la lectura de farmacología no pudiste distinguir entre estupefacientes y desarrollaste adicción a sustancias dañinas como alcohol, solventes, cocaína, heroína y metanfetaminas… si tenía forma de pastilla la consumías sin saber a qué te arriesgabas. Durante tus años dorados fuiste obeso pero conforme cambiaron las condiciones fuiste perdiendo lujos hasta que tu índice de masa corporal pasó de peligrosamente alto a peligrosamente bajo y no pasó tanto tiempo. ¿Quieres oír más?” – RDP00A5 sabía que el ánimo de Jon estaba empeorando.

“No mames, pinche final de mierda voy a tener” – Jon cruzó sus brazos y dejó de hablar, sus sueños nunca se iban a materializar.

“Perfecto” – dijo RDP00A5, ejecutando las instrucciones que había en sus algoritmos.

“¿Qué se supone que haga?” – preguntó Jon, molesto y empezando a odiar al ser eléctrico.

“Es necesario que obedezcas una rutina estricta. Nadie más puede hacerlo por ti. Supongamos que obedeces sin falta. Como no hay manera de reducir tus necesidades fisiológicas de sueño, siempre gastarás 8 horas durmiendo. De las 16 restantes 8 serán para escuela o trabajo, 2 para desplazamientos y 5 de las 6 horas que dedicabas a tu entretenimiento las pasarás desarrollando lo que entiendas por virtud intelectual. Durante la hora restante harás ejercicio por lo menos 5 veces a la semana. La actividad física debe ser ininterrumpida para que sea efectiva. En esta versión no dejas de estudiar al graduarte. Mira cómo puedes llegar a ser si modificas cómo pasas tu tiempo, además de no darte permiso para odiar” – dijo RDP00A5 estimulando receptores diferentes.

“¿Quiénes son esos bebés?” – Jon no quería creer lo que estaba viendo.

“Esos son tus nietos” – RDP00A5 había registrado la expresión facial de Jon en otros sujetos.

“¡Mira, ya no tengo sarna! Soy menos débil que hace rato. ¿Qué pasó? Parezco feliz” – Jon quería asegurarse de terminar en este escenario.

“Envejeciste de otra manera. Dedicaste suficiente tiempo al desarrollo de tus capacidades y después de muchas horas de práctica te convertiste en el candidato ideal para el trabajo que querías. Te aceptaste a ti mismo y con buenas costumbres lograste atraer a la pareja de tus sueños. Conociste a tu sangre. Has leído más de 200 libros sobre temas diversos y eres un ilustre erudito. Antes de que te dieras cuenta sólo 10% de tus ingresos provenían de tu trabajo de tiempo completo. Al no malgastar tu salario pudiste iniciar los negocios que siguen beneficiando a varias generaciones de tu árbol genealógico. Cuando tus seres queridos enfrentaron dificultades ayudaste a resolver sus problemas. Tienes un centro de rehabilitación que atiende a aquellos que quieren progresar. Tu condición física se mantuvo a pesar del paso del tiempo. Tus seres queridos agradecen tu presencia en sus vidas. Eres admirado en la comunidad. Y estrictamente NO volviste a encontrar una razón para odiar” – RDP00A5 puntualizó.

“¿Nomás leyendo y ahorrando?” – Jon quería aprender algo útil.

“Lo más importante es lo último… Debes evitar a toda costa darte el innecesario lujo de odiar los estímulos que la naturaleza te permite presenciar. La ausencia permanente de odio es un tema muy importante. Observa este ejemplo donde conservas buenos hábitos pero decides seguir alimentando a tu odio” – RDP00A5 estaba en la parte difícil de la tarea.

“¿Qué tiene de malo odiar?” – Jon quería ver la diferencia y de repente estaba ahí.

“Se supone que estás en la cúspide a esta edad. Tienes buena condición física y encuentras una nueva musa cada que se te antoja. Nunca aprendiste a valorar a las personas. Sabes distinguir entre las plantas medicinales y consumes exquisitas sustancias como mariguana, LSD, psilocibina, salvia y peyote; pues sabes que las concentraciones plasmáticas letales de estas moléculas no adictivas son inalcanzables. A pesar de saber tanto, sigues generando problemas innecesarios al odiarte a ti mismo, a las mujeres que te regalaron algunas de sus finitas noches, al tráfico, al clima, a los otros empresarios, al lag en los videojuegos en línea, a los errores de otros, a las pérdidas monetarias y bajo estas condiciones virtualmente cualquier evento puede agotar tu paciencia al borde de sentir la sensación ominosa que estamos analizando. En las reuniones familiares no aportas nada positivo a las vidas de tus hijos y siempre les encuentras defectos. Decidieron asesinarte para repartirse las  propiedades y dejar de lidiar contigo y tu culera forma de ver la vida” – RDP00A5 estaba acercándose al final del programa.

“¿Entonces a pesar de tener buenos hábitos VUELVO a lo más espeso de la cagada?” – Jon puso sus manos sobre sus crestas ilíacas y empezaba a considerar esto de evitar permanentemente su costumbre de encontrar algo que odiar.

“Sólo si no cambias. A partir de ahora puedes considerarte informado. Aquí termina mi intervención. Buen viaje, ser” – RDP00A5 se despidió como indicaba el programa, Jon tenía que regresar al pasado a tomar buenas decisiones.

Cuando Jon volvió a su cuarto…

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